MANIOBRAS TRIBUTARIAS Y FINANCIERAS DEL GOBIERNO DE PIÑERA

0
33
Mauricio Rivera, Asamblea territorial Nororiente

La economía es imperante siempre, y más aún en estos días de crisis donde el salir a trabajar es casi suicida ¿Cómo satisfacer las necesidades humanas limitadas mediante recursos limitados? ¿Cómo sobrevivir, prosperar y funcionar? Preguntas que recorren Chile de punta a punta. La cesantía de dos dígitos venía arrastrándose desde antes del estallido social, pero ahora, en tiempos de pandemia, esto se agudizó. Las medidas del gobierno “de todos los chilenos” están muy lejos de la prioridad y de protección de la “mayoría de los chilenos”, por el contrario, las desigualdades están a la vista, y muchos que durante el estallido social opinaban que las manifestaciones eran caprichos de los inconformistas de siempre, nos han encontrado la razón. El presidente del gobierno del “empresariado grande” meditó, sacó su calculadora, revisó los balances y gráficos, se reunió con ministerio del trabajo de “su gobierno” y presentó sus cartas. El artículo 184 del Código del Trabajo fue maniobrado, ese artículo que reza que “el empleador estará obligado a tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores, manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y seguridad en las faenas, como también los implementos necesarios para prevenir accidentes y enfermedades profesionales”. De esta forma la ley ha hecho recaer en el empleador la responsabilidad de evitar la ocurrencia de accidentes en el trabajo debiendo tomar todas las medidas necesarias para ello. Estableció, además, que el empleador puede despedir al trabajador sin indemnización, pero como su meditación y estratagema estaban bien planificadas, usó la táctica de la solidaridad, de ayuda al prójimo. “Empleador, no seas cruel con tu trabajador, despídelo momentáneamente, le pagas la mitad de las cotizaciones, aunque no trabaje contigo”, él con su finiquito va al seguro de cesantía, se le pagará el 70% de su última liquidación de sueldo con sus fondos individuales de cotizaciones de cesantía, que cuyos giros irán decreciendo en los meses siguientes, y si este se acaba, el fondo solidario de seguro de cesantía lo compensará (fondo que pertenece a todos los chilenos que cotizan).

    Es una vergüenza que un gobierno, que se encuentra en crisis no económica,  solo gasta el 6% del PIB (Producto Interno Bruto) y los demás países están ocupando más de 2 dígitos,  además, que en el mismo momento está recaudando impuesto por concepto de declaración de renta, la cual, en esta ocasión, y de forma extraordinaria, detalla la distribución de los dineros por concepto de impuesto de cada contribuyente, como por ejemplo, área gasto donde más se destina ingresos, el ítem de la protección social: primero personas y adultos mayores, después subsidios a la vivienda, familias e hijos, otros grupos vulnerables y después desempleo. Después ya vienen los ítems de educación, salud, actividades económicas y seguridad y orden público. Existe un proyecto presentado por la oposición, en el cual, con las utilidades de las AFPs que han recaudado durante mucho tiempo con la plata de todos los chilenos, puedan ser entregadas a las personas para apalear en algo la crisis. Esta no fue aceptada. Pero el presidente de los “empresarios grandes” y sus “empresas fantasmas o zombis” (creadas para desglosar las utilidades y evadir impuesto) sigue con su ética neoliberal nefasta, por ejemplo, la empresa que tiene con su señora, de nombre Odisea, solicitó una devolución por $431.000.000.- ante el SII en la declaración de renta que se realizó en el mes de abril en todo Chile. SII rechazó la devolución por encontrar muchas inconsistencias. No tranquilo con esto, la sociedad Odisea, llevó el caso al Tribunal Tributario Aduanero demandando al Fisco, acusándolo de “enriquecimiento ilícito del Fisco”, mientras del servicio ratifica su actuar y solicita el pago.
Reiteradas veces el SII ha condonado deudas a empresas del grupo familiar Piñera-Morel.

     El Gobierno de los “empresarios grandes” pudo haberse reivindicado después de un periodo de represión muy extremo durante el estallido social, pero sus intereses económicos por encima de las personas fueron y es sin duda su lema de lucha; y que no nos extrañe ese accionar, ya que es unánime el sistema neoliberal internacional, por lo tanto, el pueblo cuida al pueblo como siempre ha sido.