Parece que vamos a quedar cortos

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El anuncio hecho por el presidente Sebastián Piñera en cadena nacional este domingo sobre el  denominado Plan de Emergencia y de Recuperación Económica Post Pandemia, entregó en su discurso programas de inversión pública, incentivos al empleo y financiamiento de las Pymes, acuerdo alcanzado con algunos sectores de la oposición política de nuestro país.

Todo ello bajo la crisis sanitaria, económica y social a raíz de la emergencia mundial del coronavirus, luego del recuento de las acciones que ha impulsado la administración de gobierno, mostrando entre sus fórmulas la protección del empleo y reactivación económica al poner sobre la mesa un fondo extraordinario de 12 mil millones de dólares para financiar durante los próximos dos años las medidas necesarias para enfrentar la pandemia.

En este escenario se habla del fortalecimiento del ingreso familiar de emergencia que está dirigido según Piñera “los ingresos de todas las familias con fondos adicionales por 120 millones de dólares para los municipios y otros 20 para organizaciones de la sociedad civil”; esta última para que puedan ayudar a vecinos y beneficiarios más afectados, además un fondo adicional de 400 millones de pesos para financiar gastos adicionales de salud para combatir el Covid 19.

El mandatario también agregó que dicho acuerdo fortalece la protección del empleo, incrementa la cobertura y mejora de los beneficios de los seguros de cesantía.

También manifestó el apoyo a los trabajadores independientes con boleta de honorarios y la creación de un fondo de reconversión y capacitación para los trabajadores más afectados por la crisis, donde manifiesta que este plan protege los ingresos de madres y padres trabajadores formales con hijos o hijas en edad preescolar, los que podrán acogerse a la ley de protección del empleo.

Ante ello, añadió que se tomarán medidas en torno a la recuperación del empleo, el emprendimiento, la inversión y la actividad económica con especial preocupación por el medio ambiente y la naturaleza, fuerte énfasis en vivienda, agua potable, obras de regadío, plantas desalinizadoras embalses, conectividad y logística digital, energías limpias y renovables e insfraestructuras críticas.

También este acuerdo incluye incentivos al empleo incrementando temporalmente la cobertura de los subsidios a la contratación de jóvenes y mujeres desde el 40% actual al 60% más vulnerable, y creando un subsidio a la contratación para todos los trabajadores desempleados o con suspensión laboral.

En las palabras de Sebastián Piñera contempló el financiamiento para las Pymes, donde dice mejorar  los beneficios FOGAPE, COVID y fortalecimiento del rol de SERCOTEC, FOGAIN, FOSIS, INDAP, CORFO y Banco Estado, cuyos incentivos tributarios se focalizarán en los impuestos de primera categoría de las Pymes sumado que se tomarán medidas para la facilitación del acceso al crédito, incluyendo garantía estatal parcial y sin costos para las empresas de menor tamaño y pagadas y con protección adecuada de los recursos públicos para empresas de mayor tamaño o estratégicas; además de adecuaciones de normas laborales para dar cumplimiento a los protocolos para proteger la salud de los trabajadores.

En el papel se ve deslumbrante el Plan de Emergencia y de Recuperación Económica Post Pandemia, cuando a primera vista se puede constatar que este programa construido con rapidez, cobertura y magnitud, que llega con tres meses de atraso, viene disminuido con respecto a las necesidades que tiene nuestra población.

Más parece una iniciativa que pretende atomizar la diversidad democrática partiendo por las organizaciones sociales, si bien es cierto que las políticas de este plan pueden ir en la dirección correcta, sus recursos no alcanzarán a cubrir la pandemia ni la reactivación económica, puesto que el aumento de la pobreza va en una escalada ascendente, lo que implicará que nuestro pueblo pague las consecuencias, ya que la banca de inmediato queda protegida por el gobierno de Sebastián Piñera.

Si queremos ver todo el espectro de la economía y cómo van dirigidos los recursos para toda la nación, debemos también considerar el informe cuestionado sobre a la norma de los gastos reservados en las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Presidencia, donde inevitablemente existen espacios de cierto de descontrol, lo que se traduce en lo que hoy estamos presenciando con leyes de amarre para reprimir el descontento social en primera instancia e inmediatamente proteger los grupos económicos que sostienen este modelo neoliberal.

Aquí no se trata de decir a todo que NO, sino que estamos observando desde la perspectiva real de cómo se maneja la economía desde la cartera de Hacienda, la que orientada por los diferentes asesores con doctorados internacionales y ex ministros de la misma rama creen haber hecho lo correcto cuando el pueblo entero vive la desesperanza bajo la pandemia del coronavirus y la socioeconómica, más si miramos que esos 12 mil millones de dólares se acercan tibiamente al 5% del Producto Interno Bruto.