A 50 años de la Unidad Popular, la urgencia de una Reforma Agraria del Agua.

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Este año se conmemoran 50 años de la Unidad Popular, su programa hizo carne en el Pueblo de Chile, abriendo un camino hacia la verdadera emancipación y justicia a la clase trabajadora, sumida en la pobreza, desnutrición, analfabetismo y condenada a la postergación por más de siglo y medio. Las y los trabajadores del campo eran en ese entonces aún parte del inventario de la propiedad de los latifundistas. Frente a esta realidad La UP, en su programa de gobierno, bajo el subtítulo “Profundización y extensión de la reforma agraria”, pretendía: “reformular la política de redistribución y organización de la propiedad de la tierra” (Programa Básico de la Unidad Popular, 1969). La UP, a través de la profundización de la Reforma Agraria (que además insertó con el número 24 en “Las primeras 40 medidas del gobierno popular”), se preocupó de resolver el problema de la propiedad de la tierra y con ello devolverle la dignidad a las y los trabajadores del campo.

            Hoy es urgente impulsar una nueva Reforma Agraria que se preocupe de resolver el problema del agua, para terminar con la precarización de la vida en cada vez más comunidades de nuestra región. Pequeños y medianos agricultores, crianceros, la agricultura familiar campesina y múltiples formas de cultura y de vida de nuestro Pueblo están desapareciendo o volviendo a condiciones de vida previas a la época del latifundio. En los territorios hay organización y lucha, pero sin agua no hay vida.

            Como antesala de la rebelión popular de octubre del 2019 ya había muchas comunidades levantadas y movilizadas por la recuperación y defensa del agua. Durante los Cabildos populares y en las diferentes mesas sociales de esta región quedó instalado, como una de las demandas principales a considerar, consagrar el agua como un derecho humano. Es imperativo un triunfo holgado del Apruebo y de una Nueva Constitución a través de una Convención Constitucional, las y los delegados constitucionales que sean electos en este proceso constituyente deben ser portadores de esta lucha por el agua. Para terminar con la propiedad privada sobre el agua es necesario derogar el Art. 19 N°24 de la actual Constitución y que en la Nueva Constitución el agua se consagre como un Bien Nacional de uso Público.

            En la construcción de una nueva constitución, que defina además un Estado garante y solidario, se debe establecer un nuevo modelo de desarrollo que ponga fin al modelo extractivista. La política del agua debe ser un pilar que sustente este modelo productivo, con una mirada que incorpore a los movimientos sociales, agricultores, pequeños crianceros, comunidades rurales, etc. Es necesario acompañar lo anterior de una nueva institucionalidad con un nuevo Código de Aguas que priorice y asegure el consumo humano, que redistribuya el agua entre el pequeño y mediano campesinado, protegiendo las comunidades agrícolas. La innovación tecnológica (como desaladoras, carreteras hídricas, recursos para eficiencia del riego, etc.) y nueva infraestructura (embalses, canales, etc.) deben estar orientados a las prioridades arriba señaladas.

            La actual crisis sanitaria ha desnudado también la crisis del modelo neoliberal y ha reafirmado las causas de la rebelión popular de octubre del año pasado. Mientras aún en este escenario hay quienes continúan especulando con la acumulación de acciones de agua existen comunidades en Petorca (y otras provincias) que reciben 50 litros de agua diarios desde un camión aljibe. Según la Organización Mundial de la Salud, el mínimo corresponde a 100, mientras que la Superintendencia de Servicios Sanitarios señala que las y los chilenos consumen a diario 170 litros en promedio. Todo esto mientras las campañas de prevención COVID-19 recomiendan el lavado constante de manos. La responsabilidad recae en un gobierno indolente que empuja al país hacia la miseria, el hambre y el desamparo. Que oportuna consigna se multiplica junto a miles de ollas comunes que se levantan desde los territorios: ¡Solo el Pueblo ayuda al Pueblo!