Despierta el Wallmapu

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La violencia del Estado en la Araucanía no es algo nuevo, ya que ocurre durante todos los gobiernos “seudodemocráticos”. El Estado chileno, ha demostrado que busca profundizar la violencia estatal para lograr la paz, fundamento cuestionado por todos los mapuche y chilenos; ejemplo de la empatía con la lucha de nuestros hermanos y hermanas mapuche es el uso de la bandera en todas partes del país durante el periodo revolucionario así también la respuesta de las distintas ciudades y territorios luego de la arremetida racista del fin de semana recién pasado.

Este gobierno ya no nos sorprende, ha privilegiado el capital por sobre las vidas humanas. Constantemente utiliza acciones violentas para defender a grandes empresarios, porque nadie puede negar lo violento que es la Ley de Suspensión del Empleo; además de violento lo precario de los diferentes bonos y la presencia permanente de militares en las calles.

Cuando supimos que Víctor Pérez asumía el Ministerio del Interior y Andrés Allamand el Ministerio de RREE, entendimos que se profundizaba la defensa del capital, de los grandes empresarios y, la validez que le dan al uso de la fuerza desmedida a las policías y militares. Y esto demoró menos de una semana; gran logro del nuevo gabinete.

A propósito de los archivos digitales que corren por la web, sabemos que Jaime Guzmán proponía instalar la violencia y responsabilizar al enemigo de los hechos, así lo hace uno de sus alumnos privilegiados, el flamante nuevo Ministro del Interior, quien visita la Región de la Araucanía e instala en sus seguidores la idea de recuperar la paz por medios violentos.

La falta de credibilidad hacia l@s representantes; gobierno, congreso o municipios, es muy amplia en nuestra sociedad, más aún cuando sabemos que manipulan las cifras referidas a la crisis sanitaria, más aún cuando el Ministro del Interior saliente, compromete plazos para encontrar a quien disparó a Gustavo Gatica y Fabiola Campillay y no entrega nombres ni responsables. Por eso cuando Víctor Pérez dice que en Chile no hay presos políticos, desconociendo a los presos políticos Mapuche que llevan casi 100 días en Huelga de Hambre, se convierte inmediatamente en un interlocutor que defiende solo a los empresarios de la zona en conflicto, cuando llama a los alcaldes a desalojar las municipalidades de las tomas pacificas que buscan visibilizar la Huelga de Hambre, se transforma en un instigador, cuando no pide explicaciones a los mandos de los pacos o militares respecto de la arremetida de los grupos de choque de derecha vinculados al empresariado forestal de la zona, hacia los mapuche en Toma de la Municipalidad de Curacautín, se transforma en responsable de la acción violenta.

Respecto de la responsabilidad, no debemos olvidar que aun siendo Vicepresidente de Chile, tiene un jefe este es Sebastián Piñera Echeñique, Presidente de Chile, quien es el responsable político de estos crímenes, así como lo es del asesinato de Camilo Catrillanca.

El “nunca más” propuesto por el Gral. Cheyre durante el gobierno de Bachellet, fue solo un saludo a la bandera; fue solo mediático. Hoy nuevamente tenemos militares patrullando las calles, en lugar de ayudar a paliar la crisis sanitaria, tenemos a Carabineros de Chile escoltando las marchas del “rechazo” y reprimiendo violentamente cualquier manifestación del Pueblo.

Por Camilo Catrillanca, por Fabiola Campillay y Gustavo Gatica, por los más de 400 ojos arrebatados por la policía chilena, por la violencia de los pacos, milicos y ratis en las poblaciones, porque nunca estuvieron les niñes primero, por las mentiras de Mañalich, por el mal manejo de la crisis sanitaria, Piñera, debe ser enjuiciado y castigado.