Este 25 de octubre aprobemos construir un mejor país para todas, todos y todes

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Este próximo octubre Chile entrará por primera vez en su historia en un proceso
constituyente que puede asegurar la participación de toda la ciudadanía en la
construcción de una nueva constitución que norme su convivencia social. Esta
oportunidad única es gracias a un pueblo que se movilizó, y moviliza, de forma incansable,
clara y valiente para cambiar su destino marcado por décadas de abusos, privilegios y
supremacía de los intereses de la élite por sobre el bienestar de todos los habitantes del
país.
Este desafío constitucional impone varias tareas, siendo la primera y principal
llamar a la participación masiva en el plebiscito para votar por el apruebo y marcando
Convención Constitucional. Todo lo anterior se debe realizar manteniendo en todo
momento las medidas de protección sanitarias ligadas a la pandemia del coronavirus,
buscando así realizar una campaña y proceso de votación seguro que no de lugar a dudas
de su calidad.
Otros cuestiones relevantes para lograr una contundente victoria del apruebo y
que aseguren una convención constitucional mayoritariamente representada por los
sectores progresistas y democráticos del país es no olvidar nunca que este proceso
constituyente nació de la movilización popular y que son sus demandas centrales, como
una mejor educación, salud y pensiones y el fin de la desigualad y los abusos lo que debe
estar en el centro de la campaña, dejando en claro que sin un nuevo marco legal que
consagre una sociedad de derechos, y no solo de mercado, será imposible realizar estos
cambios.
También es necesario particularizar que este proceso es relevante para lograr
conseguir las demandas históricas del Valle de Aconcagua, pues una nueva constitución es
una oportunidad para la nueva región, los impuestos regionales, la defensa de nuestros
glaciares y de terminar con la sequía haciendo que el agua sea un derecho humano
público.
Finalmente, no se debe olvidar que esta oportunidad de cambio tiene detractores,
adversarios firmes que no dudan en, incluso, usar la fuerza y la violencia para detener el
avance del interés mayoritario por sobre sus privilegios buscando impedir el plebiscito o
relativizando sus resultados. La ciudadanía debe estar atenta a estos intentos
contrarrestándolos con todos los medios democráticos y manteniendo la movilización
social en pro de defender el proceso constituyente que se ganó con tanto esfuerzo y a
costa de la lamentable muerte y violaciones a los derechos humanos de cientos de
compatriotas.
La tarea es enorme por lo que no hay que bajar los brazos hasta que gane el
apruebo, debemos convencer y convocar, sin caer en provocaciones y sin validar el
enfrentamiento entre compatriotas. Debemos dejar en claro que no se partirá de cero, la

nueva carta magna tendrá como base el garantizar los Derechos Humanos a toda la
población. También se debe aclarar que nadie quiere el caos, todo lo bueno seguirá y lo
malo se arreglará creando una constitución que nos una. Aprobemos un nuevo Chile sin
odios, privilegios ni discriminaciones, aprobemos este 25 de octubre una nueva
constitución a través de una Convención Constitucional para que Chile sea una dulce
patria para todos, todas y todes.
Daniel Zamorano Vargas
Ex Gobernador de Los Andes

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