EL GOBIERNO DEL RECHAZO Y LAS ELECCIONES

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Si se aplazan las elecciones más importantes de los últimos 30 años es responsabilidad del
Gobierno, ellos nunca han querido cambiar la Constitución.
Más de un año ha pasado desde el comienzo de la pandemia en nuestro país, un año durante
el cual hemos visto como se han profundizado las injusticias y la precarización de la vida de
quienes durante octubre de 2019 salíamos a exigir un cambio.
Un año de erráticas medidas de control sanitario de Sebastián Piñera, encabezadas primero,
por un autoritario Mañalich para luego sintonizar el matinal de un carismático Paris. Dos caras
de la misma moneda, que finalmente nos han mantenido todo este periodo bajo toque de
queda, mientras se entregada un «permiso de vacaciones» y que hoy a dos semanas de las
elecciones, nos tienen en el peor momento de la pandemia.
Así lo repiten una y otra vez los medios de comunicación masivos, «no es responsable»,
«primero la salud de todos», «juntos contra el Coronavirus», pero la pregunta es ¿Por qué se
permitió llegar a este nivel de incertidumbre si los estudios epidemiológicos ya anticipaban
esta situación desde diciembre? ¿Qué medidas reales se asumieron para evitarlo?
Lo cierto es, que si se aplazan las elecciones más importantes de los últimos 30 años es
responsabilidad del Gobierno, ellos nunca han querido cambiar la Constitución y se han
encargado de boicotear un proceso democrático que nosotros y nosotras logramos instalar
desde las calles y la movilización social. ¿Quién responderá ahora?
Hemos sido enfáticos en decir que la salud de los chilenos y chilenas debe estar por encima
de todo, pero esto debe necesariamente acompañarse de medidas político-sociales que
permitan a cada una de las familias respetar las medidas sanitarias sin verse obligados a
exponerse para subsistir. Por eso, emplazamos al Gobierno del rechazo, a asumir su
responsabilidad, mejorando la estrategia de vacunación incorporando como criterio el nivel
de hacinamiento y vulnerabilidad de la población, aumentando los recursos de la APS para
testeo, trazabilidad y aislamiento, implementando cuarentenas estrictas y acotadas que
consideren una renta básica universal y reforzando el control de las medidas sanitarias.
En definitiva, dejar de cuidar sus intereses y entrampar los procesos político- sociales a costa
de la salud y vida de todos y todas. Porque quieran o no, en abril, mayo o cuando sea, sin
miedo, avanzaremos hacia el Chile que soñamos.